← Volver al archivo

EXPERIENCIA PERSONAL · AUTISMO · PRÁCTICAS

Memoria viva

EXPERIENCIA REAL PERSONAL DE UN AUTISTA HACIENDO PRÁCTICAS

Una reflexión en primera persona sobre la inseguridad, los vínculos, la comunicación y la sobrecarga sensorial que pueden aparecer al hacer prácticas siendo una persona autista.

No escribo este artículo para demostrar que tenía razón. Lo escribo para explicar cómo viví, interpreté y procesé una experiencia que me hizo aprender, dudar y replantearme muchas cosas.

Este artículo relata una experiencia personal concreta. No pretende representar a todas las personas autistas ni sustituir una evaluación o una orientación profesional.

“ No escribo este artículo para demostrar que tenía razón. Lo escribo para explicar cómo viví, interpreté y procesé una experiencia que me hizo aprender, dudar y replantearme muchas

  • cosas.

Empezar a leer Ver índice

Este artículo relata una experiencia y una opinión personal. No pretende representar a todas las personas autistas ni establecer criterios profesionales.

ANTES DE COMENZAR

! Una aclaración importante antes de continuar

  • Antes de comenzar este artículo, considero imprescindible hacer una aclaración.

Este texto no pretende atacar, desacreditar ni ofender a ninguna persona,

  • profesional, entidad o centro.

El objetivo es exclusivamente explicar una experiencia personal y utilizarla para visibilizar cómo determinadas situaciones, comentarios, contradicciones o formas de

  • comunicación pueden ser interpretadas y vividas por una persona autista.

Todo lo que explicaré parte de mi experiencia, mi percepción y mi manera de procesar las situaciones. Otra persona, autista o no, podría haber vivido exactamente

  • las mismas circunstancias de una manera completamente diferente.

Tampoco pretendo determinar quién tenía razón o quién estaba equivocado en cada

  • una de las situaciones que explicaré.

A veces, dos personas pueden estar intentando hacer las cosas bien y, a pesar de ello,

  • interpretar una misma situación de formas radicalmente diferentes.

PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS ◇ absoluta Además, para proteger absolutamente la privacidad de las personas implicadas, especialmente porque hablamos de un entorno relacionado con la educación especial y, por tanto, con personas potencialmente vulnerables, no proporcionaré nombres, fechas, ubicaciones, centros, diagnósticos, datos identificativos ni ninguna información que

  • permita reconocer a las personas implicadas.
  • Mi intención es hablar de la experiencia, no de las personas.

Si alguna persona puede sentirse identificada o molesta con alguna reflexión de este artículo,

  • pido disculpas de antemano. No es esa la finalidad.

INTRODUCCIÓN

¿Qué ocurre cuando la persona que hace las prácticas también es autista? Hay una realidad de la que considero que quizás se habla poco: ¿qué ocurre cuando una persona autista entra como estudiante en prácticas en un entorno relacionado con la educación especial?

Estamos presentes Procesamiento 01 02

  • No solo observamos. También procesamos.

Interpretación Aprendizaje 03 04

  • También interpretamos. También podemos equivocarnos.

Y algo igualmente importante

  • También podemos aportar.

Y determinadas formas de comunicarnos una crítica, una corrección o una contradicción pueden tener sobre nosotros un impacto mucho mayor del que

  • aparentemente se ve desde fuera.

Cuando la comunicación apareció sin 01 El primer día: una cantidad enorme de dudas 06 buscarla

Una persona me llamó especialmente la 02 07 Una posibilidad que me hizo reflexionar atención

03 Observar antes de actuar 08 ¿Por qué no dar la oportunidad de probarlo?

04 Nunca pretendí hacer terapia 09 La primera valoración

05 Prueba, error, observación y adaptación

Valoraciones, vínculo y confianza Apoyos, discapacidad y aprendizaje Lo que ocurrió cuando mi manera de actuar empezó a ser Algunas de las ideas que más me hicieron pensar sobre el cuestionada. sistema.

10 El coste invisible de las prácticas 15 La continuidad de los apoyos

«Eres muy joven, no pienses que lo sabes 11 La segunda valoración 16 todo»

12 Vínculo, confianza y dependencia Una discapacidad también puede proporcionar otra perspectiva

13 Una frase que me afectó profundamente No saber algo hoy no significa renunciar a entenderlo

¿Qué habría ocurrido si nadie hubiera

  • potenciado mis capacidades?

20 Mi manera de construir una estrategia

Cuando una corrección puede destruir temporalmente la iniciativa

Las personas autistas también podemos necesitar adaptaciones

La pregunta que queda Una reflexión personal sobre mi futuro y sobre si este sistema tiene un lugar para mí.

23 Reflexión personal y final

01 EL COMIENZO

El primer día: una cantidad enorme de dudas Mi experiencia no comenzó con seguridad. Comenzó exactamente con lo contrario: dudas, miedo a equivocarme y una necesidad constante de entender qué se esperaba de mí.

Recuerdo perfectamente el primer día. Llegué con una cantidad enorme de dudas.

No eran necesariamente dudas sobre si quería estar allí. Eran dudas sobre si sería capaz de hacerlo bien.

LO QUE PASABA POR MI CABEZA

… Preguntas constantes

  • 01 ¿Me irá bien? 02 ¿Lo haré bien?

¿Podré seguir lo que hacen los

  • 03 04 ¿Entenderé qué esperan de mí?
  • demás?

¿Y qué pasará cuando me 05 ¿Me equivocaré? 06

  • equivoque?

Eran preguntas constantes.

Durante aproximadamente los primeros cuatro días me sentí prácticamente como una estatua. Estaba allí, observaba, intentaba comprender lo que ocurría a mi alrededor, pero mi inseguridad era extremadamente fuerte.

Me costaba tomar la iniciativa porque todavía no conocía suficientemente el entorno, a las personas ni la manera de trabajar.

LO QUE PODÍA PARECER DESDE FUERA

Estar casi inmóvil no significaba

  • que no estuviera haciendo nada.

PRIMEROS DÍAS Mientras parecía que simplemente estaba allí, internamente estaba intentando procesar una enorme cantidad de información nueva: personas, dinámicas,

  • normas, comportamientos, reacciones, espacios y expectativas.

Para mí habría sido de enorme ayuda que alguien me hubiera dicho algo tan sencillo como:

“ Haz

  • esto.

Prueba

  • aquello.
  • Anímate.

No tengas miedo a

  • equivocarte.

Es normal equivocarse cuando estás

  • aprendiendo.

Puede parecer una frase sin demasiada importancia, pero en mi caso ese tipo de comunicación puede marcar una diferencia enorme.

Cuando alguien me deja claro que equivocarme forma parte del aprendizaje , disminuye parte de mi inseguridad y me resulta mucho más fácil avanzar, experimentar y tomar iniciativa.

UNA IDEA IMPORTANTE

A veces no necesito que alguien haga las cosas por mí. Necesito saber que tengo permiso para intentarlo, equivocarme, aprender y volver a

  • probar.

02 PRIMERA OBSERVACIÓN

Una persona me llamó especialmente la atención Entre todas las personas que había en aquel entorno, hubo una situación que captó mi atención prácticamente desde el primer momento.

Cuando entré, había varias personas a las que debía prestar atención. Sin embargo, una de ellas me llamó especialmente la atención desde el principio.

Recuerdo que entró y se dirigió directamente hacia un rincón.

Se quedó allí, seria, apartada y completamente sola.

LO QUE OBSERVÉ Primer Una persona apartada del resto momento Mientras el entorno continuaba funcionando a su alrededor, mi atención se quedó durante un momento en esa imagen: una persona situada en un rincón, sin participar y aparentemente desconectada de la actividad que estaba

  • ocurriendo.

Ese tipo de situaciones activan inmediatamente mis alertas.

Pero que algo me llame la atención no significa que automáticamente crea saber qué está ocurriendo.

Precisamente por eso, en esos momentos mi primera reacción suele ser observar.

UNA MISMA IMAGEN, MUCHAS EXPLICACIONES POSIBLES

  • Estar sola no me decía todavía por qué estaba sola.

01 02

Puede querer estar sola Puede necesitar descansar

Apartarse puede ser una decisión voluntaria El entorno puede estar suponiendo un

  • y perfectamente válida. esfuerzo mayor del que vemos desde fuera.

03 04

Puede estar regulándose Puede necesitar ese espacio

Alejarse temporalmente puede ser una No toda ausencia de participación requiere

  • forma de recuperar estabilidad. una intervención inmediata.

Por eso no quería sacar conclusiones precipitadas.

No sabía si aquella forma de comportarse era habitual, si se trataba de algo puntual o si existía alguna razón concreta que yo desconocía.

Intenté obtener más información, pero me encontré con una dificultad: las respuestas que recibía no siempre coincidían entre sí.

Varias personas eran nuevas y cada una parecía tener una percepción algo diferente. La persona que posiblemente podía aclararme mejor la situación tampoco llegó a resolver completamente mis dudas.

INFORMACIÓN INCOMPLETA ≠

  • No tenía una respuesta clara.

Y cuando no tengo suficiente información, prefiero reconocer que no la tengo antes que

  • rellenar los espacios con suposiciones.

Así que durante los siguientes días seguí observando.

Y poco a poco fui llegando a una conclusión personal: independientemente de si aquella situación era habitual o no, yo percibía que en aquel momento esa persona podía necesitar algún tipo de ayuda para participar más.

03 MI MANERA DE ENTENDER

Observar antes de actuar Cuando llego a un entorno que no conozco, mi primera herramienta no es intervenir. Es intentar comprender.

Durante aquellos primeros días fui observando no solamente a esa persona, sino a todas.

Para mí observar no significa simplemente mirar desde lejos.

Significa intentar detectar patrones, reacciones y pequeñas diferencias que me ayuden a comprender mejor qué está ocurriendo.

MI PROCESO

¿Qué intento observar?

No busco una respuesta aislada. Intento construir una imagen progresiva a partir de muchos

  • detalles pequeños.

01 02 Reacciones Participación

Cómo reaccionan las personas ante En qué momentos participan y cuándo

  • diferentes situaciones. prefieren no hacerlo.

03 04 Preferencias Rechazo

  • Qué actividades parecen disfrutar más. Qué actividades o situaciones rechazan.

05 06 Regulación Malestar

Qué parece ayudarles a recuperar la calma. Qué situaciones parecen generar

  • incomodidad, rechazo o desregulación.

07 08 Interacción Comunicación

Cómo se relacionan con otras personas. Cómo expresan necesidades, preferencias o

  • rechazo.

Estrategias de otros

Cómo interactúan las personas que ya

  • conocen mejor a cada participante.

Resultado

  • Qué ocurre después de cada intervención y qué puedo aprender de esa respuesta.

EL PROCESO QUE INTENTO SEGUIR

01 02 03 Probar 04 Evaluar 05

Observar Interpretar Hacer un Observar qué Adaptar Antes de → Intentar → cambio → ocurre después. → Mantener, decidir qué entender el pequeño. modificar o hacer. motivo. retirar la

  • estrategia.

Cuando no tengo suficiente información previa, intento construir mi propia comprensión a partir de esas observaciones.

No significa que esa interpretación vaya a ser siempre correcta. Puedo equivocarme.

Precisamente por eso necesito observar también qué ocurre después de hacer algo.

Si una estrategia parece ayudar, intento comprender por qué. Si no funciona, intento cambiarla.

MI PUNTO DE PARTIDA

Primero intento comprender a la persona. Después

  • intento decidir qué puedo hacer.

Aquellos primeros cuatro días, en los que desde fuera podía parecer que yo hacía muy poco, fueron precisamente los días en los que estaba intentando recopilar toda esa información.

Después de observar, preguntar y no conseguir toda la información que necesitaba, llegó un momento en el que decidí empezar a probar pequeñas cosas.

Y ahí comenzó una parte de la experiencia que acabaría siendo mucho más importante de lo que yo imaginaba en aquel momento.

  • Pero antes de explicar qué ocurrió, hay una aclaración fundamental.

04 UNA ACLARACIÓN FUNDAMENTAL

Nunca pretendí hacer terapia Quiero dejar este punto especialmente claro porque es importante para interpretar correctamente todo lo que ocurrió después.

  • !

IMPORTANTE

  • En ningún momento intenté asumir el papel de un terapeuta.

No era mi función, no era mi objetivo y tampoco pretendía sustituir el trabajo de los

  • profesionales especializados.

Cuando empecé a acercarme más a aquella persona, mi intención era mucho más sencilla: quería intentar que participara y que pudiera pasarlo bien.

No quería que pasara prácticamente todo el tiempo apartada en un rincón si existía alguna manera de facilitar que se incorporara a las actividades.

Eso no significaba obligarla a participar.

Tampoco significaba considerar que estar sola fuera necesariamente algo malo.

Lo que quería era comprobar si, con determinadas maneras de acercarme, adaptar una actividad o generar confianza, aparecía una oportunidad real de participación.

DIFERENCIAR FUNCIONES

Lo que intentaba hacer y lo que no pretendía hacer

MI INTENCIÓN NO ERA MI FUNCIÓN

  • ✓ —

Lo que sí intentaba Lo que no pretendía

  • Facilitar la participación. Realizar una terapia.
  • Intentar que las actividades fueran Hacer una intervención clínica.

agradables. Sustituir a un psicólogo, logopeda u otro

  • Adaptar mi manera de interactuar. profesional.
  • Observar qué funcionaba y qué no.

Favorecer autonomía cuando fuera posible. Establecer objetivos terapéuticos por mi

  • Aprovechar las propias actividades para cuenta.
  • potenciar habilidades cuando surgía la Forzar determinados aprendizajes.

oportunidad. Intentar conseguir comunicación oral como

  • objetivo de mi intervención.

Como haría cualquier monitor, si dentro de una actividad aparecía una oportunidad natural para fomentar o potenciar alguna capacidad, intentaba aprovecharla.

Pero existe una diferencia importante entre aprovechar una oportunidad educativa dentro de una actividad y considerar que estás realizando una terapia especializada.

Yo tenía muy clara esa diferencia.

MI OBJETIVO REAL

  • Mi intención no era convertir cada interacción en una intervención.

Quería que aquella persona pudiera participar, disfrutar y encontrar su

  • espacio dentro de las actividades.

05 EMPEZAR A PROBAR

Prueba, error, observación y adaptación Llegó un momento en el que observar ya no era suficiente. Necesitaba probar pequeñas cosas y comprobar qué respuesta obtenía.

Como no había conseguido toda la información que consideraba necesaria sobre aquella persona, terminé utilizando algo que he utilizado en otras ocasiones: observar, probar y evaluar el resultado.

Podríamos llamarlo prueba y error, aunque para mí no consiste en probar cosas al azar.

Primero intento tener alguna razón para pensar que una determinada estrategia puede funcionar.

Después hago un cambio pequeño y observo la respuesta.

MI FORMA DE PROCEDER

Un proceso que se repite

01 02 03 04 05

Detectar Pensar Probar Observar Adaptar

Intentar Valorar qué Aplicar ese Prestar Mantener lo identificar una pequeño cambio sin atención a la que parece necesidad, una cambio podría convertirlo en respuesta de la ayudar y dificultad o facilitar la una persona. cambiar lo que

  • una situación. imposición. no.
  • oportunidad.

Poco a poco empecé a encontrar maneras de interactuar que parecían funcionar.

Y algo que me gustaba especialmente de aquellas prácticas era que me encantaba intentar ayudar a todas las personas que tenía a mi alrededor.

Es algo que normalmente siento que se me da bien y que además disfruto haciendo.

Con el paso de los días empecé a observar cambios en aquella persona que inicialmente había permanecido tanto tiempo apartada.

Ya no permanecía tanto tiempo en aquel rincón como el primer día.

Empezaba a participar más.

Había momentos en los que se incorporaba a actividades y podía mantenerse en ellas con mucha más naturalidad.

LO QUE FUI OBSERVANDO

La situación empezó a cambiar

AL PRINCIPIO CON EL PASO DE LOS DÍAS

Mucho tiempo apartada. Más momentos fuera de aquel

  • Muy poca participación en las rincón.
  • actividades. Mayor participación.

Necesidad de observar mucho antes Más oportunidades de interacción y

  • de saber cómo acercarme. juego.

Esta comparación describe únicamente lo que yo observé durante aquella experiencia. No pretende

  • establecer una relación terapéutica ni atribuir todos los cambios a una sola persona o estrategia.

Ver esos pequeños avances me hacía feliz.

No porque pensara que había descubierto una fórmula especial, sino porque veía a una persona que al principio apenas participaba empezar a encontrar más oportunidades para hacerlo.

Para mí, el objetivo nunca fue conseguir que una persona pareciera hacer lo mismo que los demás. El objetivo era intentar encontrar una forma en la que pudiera

  • participar respetando sus necesidades.

06 ALGO QUE NO ESTABA BUSCANDO

Cuando la comunicación apareció sin buscarla Algunas de las cosas que más me sorprendieron durante aquellas prácticas no fueron el resultado de un objetivo que yo hubiera marcado. Simplemente aparecieron.

Entre esas cosas estuvo la comunicación.

Quiero insistir en algo: yo no estaba intentando enseñar palabras, vocales ni conseguir comunicación oral.

No era el objetivo de lo que estaba haciendo.

Para trabajar específicamente esas áreas existen profesionales con formación especializada, como logopedas y otros perfiles que pueden valorar cada situación con mucha más preparación que yo.

Lo que ocurrió fue mucho más natural.

Estábamos jugando.

SIN PLANIFICACIÓN

Juego → interacción → comunicación

  • “ La comunicación apareció dentro del propio juego.

No había una sesión preparada, una lista de palabras que conseguir ni un ejercicio destinado a producir lenguaje. Estábamos interactuando y algunas vocalizaciones, sonidos y

  • palabras empezaron a aparecer de forma espontánea.

Precisamente por eso me llamó tanto la atención.

No era algo que yo estuviera persiguiendo.

Surgió mientras jugábamos y nos relacionábamos.

En algunos momentos aparecieron sonidos, vocalizaciones y palabras que antes yo no había escuchado en aquella persona.

También aparecieron formas de comunicación no verbal que permitían entender mejor algunas preferencias o necesidades.

COMUNICACIÓN

Para mí era importante prestar atención tanto a las palabras Hablar no es la única como a los gestos, movimientos, respuestas, acercamientos, manera de comunicarse rechazos y otras formas de expresar lo que la persona quería o

  • necesitaba.

Aquello me hizo pensar.

No pensé: «he conseguido que hable».

Esa conclusión habría sido demasiado grande y, además, no habría sido correcta.

Lo que pensé fue algo mucho más prudente:

LA PREGUNTA QUE ME SURGIÓ

Si algunas formas de comunicación aparecen espontáneamente dentro de un contexto de juego y confianza, ¿podría existir potencial para desarrollar más comunicación con una valoración y una intervención profesional

  • adecuada?

Yo no puedo responder profesionalmente a esa pregunta.

Y precisamente por eso considero importante diferenciar entre observar una posibilidad y afirmar que esa posibilidad vaya a convertirse necesariamente en un resultado.

Lo que vi me hizo pensar que quizá merecía la pena que alguien con la formación adecuada pudiera valorarlo.

  • Y esa observación me llevó a una reflexión que todavía mantengo.

07 UNA POSIBILIDAD

Una posibilidad que me hizo reflexionar Lo que ocurrió durante el juego no me permitió sacar conclusiones, pero sí me hizo plantearme una posibilidad que considero importante.

Después de observar cómo aparecían algunas formas de comunicación de manera espontánea, inevitablemente me surgió una pregunta.

¿Qué podría ocurrir si esa capacidad fuera valorada por un profesional especializado?

Desde mi punto de vista personal, existe al menos una posibilidad de que una intervención profesional adecuada pudiera encontrar vías para ampliar esa comunicación.

No sé si esa posibilidad sería grande o pequeña.

Tampoco sé hasta dónde podría llegar.

Y, evidentemente, observar algunos momentos de comunicación no permite asegurar que una persona vaya a desarrollar comunicación oral.

UNA DIFERENCIA FUNDAMENTAL

Detectar una posibilidad no es garantizar un resultado

01 02

Lo que observé Lo que pensé

Aparecieron formas de comunicación Quizá exista potencial

Durante el juego aparecieron sonidos, Aquello me hizo pensar que podría ser vocalizaciones, palabras y otras respuestas interesante explorar profesionalmente qué

  • comunicativas que me llamaron la atención. posibilidades comunicativas existen.

Lo que no puedo afirmar

Que vaya a desarrollar habla oral

Esa conclusión requiere una valoración individual y especializada. Mi experiencia no permite

  • garantizarla.

Para mí, precisamente ahí está la diferencia.

Yo puedo observar algo que me llama la atención y comunicar esa observación. Después, corresponde a los profesionales adecuados valorar qué significa y qué opciones existen.

No necesito convertirme en logopeda para poder decir: «He observado esto y creo que podría ser interesante valorarlo».

MI REFLEXIÓN

? ¿Y si existe una capacidad que todavía no

  • hemos conseguido descubrir completamente?

No afirmo que exista ni que vaya a desarrollarse de una forma determinada. Lo que planteo es que algunas observaciones pueden justificar que un profesional explore esa

  • posibilidad.

Personalmente, aquella experiencia me hizo pensar que quizá existía una posibilidad, aunque fuera remota.

Y para mí una posibilidad no significa una promesa.

Significa simplemente que puede existir algo que merezca ser explorado.

08 EXPLORAR POSIBILIDADES

¿Por qué no dar la oportunidad de probarlo? Cuando existe una posibilidad razonable y puede ser valorada por profesionales, personalmente creo que merece la pena al menos estudiarla.

Mi pensamiento en aquel momento fue bastante sencillo: probar una valoración profesional nunca está de más.

Probar no significa obligar.

Tampoco significa perseguir un resultado concreto a cualquier precio.

Y mucho menos significa considerar que una persona necesita hablar oralmente para que su comunicación sea válida.

Para mí significa ofrecer la oportunidad de que alguien con los conocimientos adecuados pueda observar, valorar y decidir si existe algún camino que merezca ser explorado.

CUANDO DIGO «PROBAR»

No estoy hablando de forzar

01 02 Valorar Explorar

Conocer mejor las capacidades, necesidades Comprobar qué posibilidades existen sin

  • y formas de comunicación de la persona. partir de un resultado predeterminado.

03 04 Adaptar Respetar

Ajustar cualquier apoyo a la respuesta y Entender que el objetivo debe ser mejorar necesidades reales de la persona. posibilidades de comunicación y bienestar, no imponer una forma concreta de

  • comunicarse.

Si después de una valoración se concluye que la comunicación oral no es una vía adecuada, existen otras formas de comunicación que también pueden ser plenamente válidas.

Para mí lo importante no es que una persona hable porque socialmente esperamos que hable.

Lo importante es que disponga de herramientas para expresar necesidades, decisiones, preferencias, rechazo, emociones y todo aquello que quiera comunicar.

OPORTUNIDAD

Si existe una posibilidad, por pequeña que sea, considero que puede merecer la pena valorarla. El resultado no está garantizado; la

  • oportunidad de explorarlo sí puede ofrecerse.

Esa es mi forma personal de verlo.

No como una obligación de conseguir un determinado resultado, sino como una oportunidad de conocer mejor las posibilidades de una persona.

09 PRIMERA VALORACIÓN

La primera valoración Después de aquellos primeros días llegó una valoración de mis prácticas que, en aquel momento, interpreté como una confirmación de que estaba avanzando en la dirección correcta.

En un momento determinado me llamaron para hablar sobre cómo estaban evolucionando mis prácticas.

Yo seguía teniendo muchas dudas.

Seguía aprendiendo.

Seguía observando.

Y seguía intentando saber si las decisiones que estaba tomando eran adecuadas.

Durante aquella conversación me dijeron que estaba haciendo un buen trabajo y la valoración que recibí fue muy positiva.

  • ✓ PRIMERA EVALUACIÓN
  • La valoración de mi trabajo fue positiva.

Para alguien que había comenzado aquellos días con una inseguridad enorme, recibir ese mensaje tuvo

  • un peso importante.

Yo interpreté aquella valoración como una señal de que las decisiones que había ido tomando mediante observación, prueba y adaptación habían sido, al menos hasta aquel momento, positivas.

Eso me dio algo más de confianza.

Y esa confianza era especialmente importante porque, aunque desde fuera quizás no fuera evidente, para mí aquellas prácticas estaban suponiendo un esfuerzo enorme.

DOS REALIDADES AL MISMO TIEMPO

Podía estar avanzando y, al mismo tiempo, estar haciendo un esfuerzo enorme

01 02

DESDE FUERA POR DENTRO

Había progresos El esfuerzo era enorme

Participaba más, tomaba decisiones, intentaba Seguía procesando constantemente el entorno, ayudar y recibía una valoración positiva de mi intentando interpretar situaciones y

  • trabajo. gestionando una inseguridad muy elevada.

Para mí, ambas cosas podían ser verdad al mismo tiempo.

Podía estar haciendo bien determinadas cosas y, aun así, terminar el día completamente agotado.

Podía disfrutar ayudando y, al mismo tiempo, sentir una sobrecarga enorme.

Podía empezar a sentirme más seguro en algunas situaciones y continuar teniendo dudas constantes en otras.

ALGO QUE CONSIDERO IMPORTANTE

Que una persona esté consiguiendo hacer algo no significa necesariamente que hacerlo le esté

  • resultando fácil.

Aquella primera valoración me ayudó a continuar.

El problema es que, aproximadamente una semana después, recibí otra valoración que interpreté de una manera completamente diferente.

Y fue entonces cuando gran parte de la seguridad que había conseguido construir empezó a desaparecer.

Antes de llegar a ese momento, hay que explicar algo que desde fuera podía pasar completamente

  • desapercibido.

10 LO QUE NO SIEMPRE SE VEÍA

El coste invisible de las prácticas Mientras intentaba aprender, observar, participar y ayudar, había otra parte de la experiencia que ocurría casi completamente por dentro.

Para mí, todo aquel proceso suponía una carga enorme.

Estaba en un entorno que todavía no conocía completamente, rodeado de personas nuevas, intentando comprender dinámicas nuevas y procesando continuamente una cantidad enorme de información.

A eso había que añadir una carga sensorial muy elevada, una inseguridad constante y un cansancio mental extremadamente fuerte.

Cuanto mayor era el cansancio, más difícil me resultaba procesar todo con claridad.

Y cuanto menos claramente podía procesar determinadas situaciones, más inseguridad aparecía.

EL CÍRCULO QUE PODÍA GENERARSE

Sobrecarga, cansancio e inseguridad podían alimentarse entre sí

01 02 03 04

Más Más Más dudas Más estímulos cansancio Cuando me esfuerzo Más El esfuerzo costaba Intentaba información acumulado iba interpretar compensarlo sensorial, social reduciendo mi algo, analizando y contextual capacidad para aumentaba mi todavía más lo que procesar. procesar con la inseguridad. que estaba

  • misma claridad. ocurriendo.

Desde fuera, todo esto podía no ser evidente.

Yo podía continuar hablando, participando, ayudando o intentando resolver situaciones.

Pero que pudiera seguir haciéndolo no significaba que internamente el coste fuera pequeño.

DOS CAPAS DE UNA MISMA EXPERIENCIA

Lo que podía verse y lo que podía quedar oculto

VISIBLE INVISIBLE

  • Participar. Sobrecarga sensorial.
  • Observar. Procesamiento constante.
  • Jugar. Inseguridad.
  • Ayudar. Miedo a equivocarme.
  • Hablar con otras personas. Agotamiento mental.

Tomar algunas iniciativas. Esfuerzo por interpretar

  • continuamente el entorno.

Además, estaba trabajando con personas que prácticamente no me conocían.

Ellas no sabían necesariamente cómo decirme determinadas cosas para que yo pudiera interpretarlas correctamente.

Tampoco conocían toda mi experiencia anterior, mi manera de aprender, mi forma de analizar determinadas conductas ni aquello que podía ayudarme cuando aparecía la inseguridad.

Y eso podía generar situaciones en las que una persona intentaba comunicarme algo de una manera completamente normal para ella, pero yo lo procesaba de una forma mucho más intensa.

ALGO QUE APRENDÍ

Una adaptación no siempre consiste en cambiar un espacio o reducir un ruido. A veces también consiste en saber cómo comunicar una corrección para que la otra persona pueda entenderla sin perder toda

  • la seguridad que había conseguido construir.

Además, intento evitar los conflictos siempre que puedo.

Para mí, una situación de conflicto puede generar todavía más inseguridad, más cansancio y más agotamiento mental.

Por eso, cuando una conversación empieza a convertirse en algo que no consigo comprender o gestionar bien, muchas veces mi reacción no es enfrentarme.

Mi reacción puede ser intentar terminar la situación y después seguir procesándola internamente durante mucho tiempo.

11 UN PUNTO DE INFLEXIÓN

La segunda valoración Aproximadamente una semana después de aquella primera valoración positiva, pedí volver a hablar sobre cómo estaba realizando las prácticas.

Fui yo quien quiso pedir una nueva valoración.

Saber cómo estoy haciendo las cosas me ayuda.

Necesito saber qué funciona, qué puedo mejorar y qué debería hacer de otra manera.

Después de la primera valoración positiva, esperaba encontrarme con una conversación parecida: saber qué estaba funcionando y qué debía continuar mejorando.

Pero la conversación fue muy diferente de lo que esperaba.

CÓMO LO PROCESÉ

Dos mensajes que yo no conseguía encajar

Antes Después

«Lo estás haciendo bien.» «Se ha generado demasiada dependencia.» Yo había interpretado la primera valoración como una confirmación de que mi manera de Yo interpreté que algo que anteriormente trabajar estaba siendo adecuada. parecía correcto se había convertido de repente

  • en un problema.

Se me señaló que aquella persona había generado demasiada dependencia hacia mí.

Y ahí apareció una contradicción que, en aquel momento, fui incapaz de resolver.

Mi pensamiento fue aproximadamente:

LO QUE YO INTENTABA ENTENDER

Si anteriormente me habían dicho que estaba haciendo un buen trabajo y ahora la persona pasa gran parte del día participando y jugando con más autonomía que al principio, ¿qué ha cambiado

  • exactamente y dónde está el problema?

Yo ya había detectado que existía un vínculo fuerte.

También entendía que debía vigilarse que ese vínculo no terminara dificultando la autonomía.

Eso podía comprenderlo.

Lo que no conseguía comprender era dónde estaba exactamente el límite que se consideraba problemático y qué debía modificar de mi manera de actuar.

Intenté hablarlo.

Intenté explicar cómo estaba viendo yo la situación.

Pero no conseguí construir una explicación que mi cabeza pudiera utilizar como una instrucción clara.

LO QUE ME HABRÍA AYUDADO

Convertir una crítica general en información concreta

01 02 Qué conducta En qué momento

Qué estaba haciendo exactamente que En qué situaciones concretas aparecía el

  • debía cambiar. problema.

03 04 Qué alternativa Qué mantener

Qué podía hacer en su lugar cuando Qué partes de mi actuación sí eran

  • volviera a ocurrir. adecuadas y no necesitaba abandonar.

Como no conseguí resolver aquella contradicción, mi inseguridad aumentó enormemente.

Y el efecto fue prácticamente el contrario al que seguramente se pretendía conseguir.

Durante los días siguientes dejé de confiar tanto en mi propio criterio.

Empecé a preguntar constantemente qué debía hacer.

Dejé de tomar muchas de las iniciativas que antes tomaba.

Era como si hubiera retrocedido hasta los primeros días de las prácticas.

ANTES DESPUÉS

Observo → pienso → actúo → Observo → dudo → pregunto

No digo que aquella corrección no debiera hacerse.

Si existía algo que debía modificar, evidentemente necesitaba saberlo.

Mi reflexión es otra: la manera en la que una corrección se explica puede ser tan importante como la propia corrección.

12 UNA REFLEXIÓN PERSONAL

Vínculo, confianza y dependencia Esta es probablemente una de las partes más discutibles de mi reflexión. No pretendo establecer una verdad profesional: explico cómo lo interpreté yo.

OPINIÓN PERSONAL i No estoy afirmando que mi interpretación sea la correcta. Un profesional que analizara toda la

  • situación podría llegar a una conclusión diferente.

Personalmente, no considero que un vínculo fuerte, la confianza o cierto grado de dependencia sean automáticamente negativos.

Para mí la pregunta importante es: ¿hasta qué punto existe ese vínculo y qué consecuencias está teniendo?

Evidentemente, si una persona deja de poder realizar cosas que antes hacía de manera autónoma porque necesita constantemente a otra persona, tendríamos un problema que habría que valorar.

Si el vínculo impide relacionarse con otras personas, participar sin esa figura o desarrollar autonomía, también sería razonable preguntarse si hay que modificar algo.

Pero yo no estaba viendo la situación de esa manera.

CÓMO LO RAZONABA YO

Para mí, la cuestión no era simplemente si existía un vínculo

01 02

  • ¿Favorece participación? ¿Favorece seguridad?

¿La confianza facilita que la persona se ¿Ese vínculo proporciona una referencia que acerque a actividades que anteriormente permite explorar el entorno con mayor

  • evitaba? tranquilidad?

03 04

  • ¿Reduce autonomía? ¿Bloquea otros vínculos?

¿La persona deja de hacer cosas que podría ¿Impide relacionarse con otras personas o

  • realizar sin esa figura? aceptar su apoyo?

Desde mi perspectiva de aquel momento, yo veía que la persona participaba mucho más que al principio y podía pasar una parte considerable del día jugando o participando sin estar permanentemente conmigo.

Por eso me costaba interpretar que el vínculo fuera necesariamente negativo.

Yo lo veía más como una base de confianza que había permitido conseguir determinados avances.

Eso no significa que desde fuera la situación se viera igual.

Y aquí está precisamente una de las limitaciones de mi propia experiencia: yo estaba dentro del vínculo.

Una persona externa podía observar cosas que yo no veía.

Del mismo modo, yo podía estar percibiendo pequeños cambios y respuestas que quizá desde fuera pasaban más desapercibidos.

MI PERSPECTIVA OTRA PERSPECTIVA POSIBLE

La confianza estaba El vínculo podía estar facilitando avances siendo demasiado intenso

Yo observaba más participación, interacción y + Desde fuera podían existir señales que oportunidades que al comienzo. justificaran vigilar que esa confianza no se

  • transformara en una dependencia limitante.

MI CONCLUSIÓN

Un vínculo no debería valorarse únicamente por su intensidad, sino también por lo que permite hacer, lo que dificulta y cómo evoluciona la autonomía de

  • la persona.

No sé cómo valoraría exactamente aquel caso un psicólogo después de analizar toda la situación.

Y no pretendo sustituir esa valoración profesional con mi opinión.

Lo que sí puedo explicar es que yo necesitaba comprender mucho mejor qué estaban viendo desde fuera y por qué lo consideraban un problema.

Pregunté e intenté comprenderlo, pero en aquel momento no conseguí hacerlo completamente.

Y esa falta de comprensión fue una de las cosas que más aumentó mi inseguridad durante los días siguientes.

Durante aquella misma conversación hubo además una frase que interpreté de una manera

  • especialmente dura.

13 EL PESO DE LAS PALABRAS

Una frase que me afectó profundamente Durante aquella conversación hubo una frase que interpreté de una manera especialmente dura y que cambió temporalmente mi percepción del entorno.

ANTES DE EXPLICAR LA FRASE i Quiero insistir en que explicar cómo interpreté unas palabras no significa afirmar que esa fuera la intención de la persona que las pronunció. Una misma frase puede ser emitida con una

  • intención y recibida de una manera completamente diferente.

En aquella reunión se dijo algo que, en mi caso, generó una desconfianza muy elevada.

La frase, tal y como yo la recuerdo, fue aproximadamente:

TAL Y COMO LA RECUERDO

«Es un menor con discapacidad. No se tiene que trabajar nada ni potenciar nada.»

Repito: esta es la frase tal y como yo la recuerdo y, sobre todo, lo importante para esta reflexión es cómo la interpretó mi cabeza.

Dependiendo de cómo se me dicen determinadas cosas, puedo interpretarlas de una forma mucho más literal o extrema de lo que la otra persona pretendía.

Y aquella frase mi cabeza la tradujo prácticamente así:

COMUNICACIÓN E INTERPRETACIÓN

Entre lo que se dice y lo que la otra persona recibe puede existir una distancia enorme

LAS PALABRAS QUE ESCUCHÉ

No hay que trabajar ni potenciar nada →

Esa fue la idea que quedó grabada en mi

  • cabeza durante aquella conversación.

CÓMO LO PROCESÉ

«Entonces, ¿por tener una discapacidad dejamos de tener capacidades que desarrollar?»

Esa interpretación fue la que me produjo

  • un impacto emocional mucho mayor.

Mi pensamiento se fue inmediatamente a un lugar que seguramente iba mucho más lejos de lo que pretendía aquella conversación.

Pensé: ¿entonces por tener una discapacidad somos inútiles?

¿No sabemos hacer nada?

¿Es mejor dejarnos en un rincón y no intentar descubrir qué podemos hacer?

Sé perfectamente que probablemente esas no eran las palabras ni la intención que se quería transmitir.

Pero eso fue lo que mi cabeza construyó a partir de aquella frase. LAS PALABRAS IMPORTAN

La intención y el impacto no siempre coinciden

Podemos decir algo sin ninguna mala intención y, aun así, provocar un impacto inesperado en la persona que lo recibe. Explicar mejor una idea no significa tratar a alguien con condescendencia: significa intentar asegurarnos de que el mensaje que llega se parece al mensaje que queríamos enviar.

Para mí esta experiencia demuestra precisamente eso.

A veces una frase puede parecer completamente normal para quien la pronuncia y generar una interpretación extraordinariamente negativa en quien la recibe.

No necesariamente porque alguien haya hablado con mala intención.

Simplemente porque nuestras maneras de procesar el lenguaje pueden ser diferentes.

14 UNA PREGUNTA PERSONAL

¿Qué habría ocurrido si nadie hubiera potenciado mis capacidades? Aquella interpretación me llevó inevitablemente a pensar en mi propia historia y en todas las oportunidades que he tenido para aprender.

La pregunta que inmediatamente me vino a la cabeza fue: ¿cómo estaría yo hoy si nadie hubiera intentado potenciar mis capacidades?

¿Qué habría ocurrido si cada vez que algo me costaba alguien hubiera decidido simplemente que no valía la pena intentarlo?

¿Qué habría pasado si mis dificultades hubieran servido para definir automáticamente mis límites?

LAS PREGUNTAS QUE ME SURGIERON

¿Dónde estaría yo ahora?

01 02 ¿Qué capacidades habría dejado de ¿Qué cosas habría aprendido mucho más

  • desarrollar? tarde?

03 04 ¿Qué oportunidades habría perdido? ¿Qué habría ocurrido si mis dificultades hubieran sido lo único que los demás

  • vieran en mí?

En aquel momento mi cabeza incluso llegó a formular preguntas mucho más extremas.

Pensé en cómo habría sido mi vida si se hubiera asumido desde el principio que, por tener una discapacidad, no había nada que potenciar.

Me pregunté si habría tenido la misma autonomía, las mismas oportunidades o la posibilidad de desarrollar las capacidades que tengo actualmente.

Esas preguntas pueden sonar exageradas fuera del contexto de aquel momento.

Pero sirven para explicar hasta qué punto aquella frase activó en mí una reflexión mucho más amplia sobre discapacidad, expectativas y oportunidades.

CAPACIDAD ≠ AUSENCIA DE DISCAPACIDAD

Tener una discapacidad no significa no tener capacidades.

Tampoco significa que todas las personas puedan alcanzar exactamente los mismos objetivos ni que debamos exigir a alguien aquello que no puede o no quiere hacer.

Para mí significa otra cosa: no deberíamos decidir de antemano que una capacidad no existe únicamente porque todavía no la hemos visto.

01 02 Potenciar no es forzar Adaptar no es rendirse

Ayudar a desarrollar una capacidad no debería Modificar el camino puede ser precisamente lo

  • significar obligar a una persona a alcanzar un que permite que una persona avance.
  • objetivo que no respeta sus necesidades.

Respetar no es abandonar

Respetar los límites de una persona es compatible con ofrecer oportunidades para

  • aprender, explorar y desarrollarse.

MI MANERA DE VERLO

Una discapacidad puede cambiar la manera de aprender, el ritmo, los apoyos necesarios o incluso los objetivos. Pero no debería convertir automáticamente las posibilidades de una persona

  • en cero.

Evidentemente, cada persona tiene sus propios límites, necesidades, capacidades y preferencias.

No todas las personas necesitan lo mismo.

No todas avanzarán de la misma manera.

Y no todo tiene que convertirse en un objetivo.

Pero personalmente prefiero partir de una pregunta: «¿Qué posibilidades existen y cómo podemos explorarlas respetando a esta persona?»

Para mí esa pregunta es muy diferente de asumir desde el principio que no hay nada que hacer.

15 UNA REFLEXIÓN SOBRE LOS APOYOS

La continuidad de los apoyos

Otra cuestión que me hizo reflexionar fue qué ocurre cuando durante periodos largos desaparecen determinadas rutinas, intervenciones o apoyos que forman parte del día a día de una persona.

Personalmente me preocupa que algunas personas puedan pasar periodos largos, por ejemplo durante determinadas vacaciones, sin algunos de los apoyos profesionales que reciben habitualmente.

Desde mi perspectiva, varios meses pueden ser mucho tiempo cuando durante el resto del año se han estado trabajando determinadas habilidades, rutinas, estrategias o formas de comunicación.

Esto no significa que un monitor deba sustituir a un terapeuta durante ese periodo.

Tampoco significa convertir las vacaciones en una prolongación permanente de una sesión profesional.

Mi reflexión es que quizá determinadas habilidades, estrategias o rutinas puedan seguir teniendo continuidad dentro de la vida cotidiana cuando los profesionales responsables consideren que es adecuado y hayan dado orientaciones para hacerlo.

UNA DIFERENCIA IMPORTANTE

Mantener una estrategia no significa sustituir al profesional

01 02 03

PROFESIONAL ENTORNO COTIDIANO PERSONA

Valora y Puede dar continuidad Sigue siendo el centro establece criterios Familiares, educadores, Cualquier continuidad Define objetivos, monitores u otras figuras debe respetar sus necesidades, estrategias y pueden aplicar necesidades, bienestar, límites desde su ámbito determinadas descanso, preferencias y

  • profesional. orientaciones cuando sea evolución.
  • apropiado.

Creo que muchas habilidades se construyen precisamente mediante la repetición, la generalización y la posibilidad de utilizarlas en diferentes contextos.

Si durante el curso se ha encontrado una estrategia que ayuda a una persona a comunicar una necesidad, anticipar un cambio, regularse o participar, personalmente considero razonable preguntarse si esa estrategia puede seguir utilizándose en otros contextos.

Siempre, evidentemente, respetando las indicaciones de los profesionales responsables y sin asumir competencias que no corresponden.

TAMBIÉN EXISTE OTRO LÍMITE

La vida no puede convertirse en una terapia permanente Las personas también necesitan descansar, jugar, decidir, aburrirse, disfrutar y tener espacios en los que no todo esté orientado a conseguir un objetivo. Mantener determinados apoyos no debería significar

  • convertir cada minuto del día en una intervención.

Para mí, el equilibrio estaría precisamente ahí.

No abandonar automáticamente todo lo trabajado durante meses, pero tampoco transformar cualquier actividad cotidiana en una obligación terapéutica.

Mantener aquello que ayuda cuando tiene sentido.

Respetar el descanso cuando lo necesita.

Y, sobre todo, recordar que estamos acompañando a una persona, no ejecutando constantemente una lista de objetivos.

Hubo además otro comentario que, como persona autista y como alguien que lleva años interesado en

  • estos temas, también me hizo reflexionar.

16 EDAD, EXPERIENCIA Y CONOCIMIENTO

«Eres muy joven, no pienses que lo sabes todo» Hubo otro comentario que también me hizo reflexionar profundamente sobre cómo valoramos el conocimiento, la experiencia y la edad de una persona.

TAL Y COMO RECUERDO EL MENSAJE

«Eres muy joven. No pienses que lo sabes todo.»

Lo primero que quiero responder a esto es muy sencillo: no, no lo sé todo.

Más me gustaría.

Si supiera absolutamente todo, probablemente podría solucionar cualquier situación que apareciera delante de mí.

Y evidentemente eso no es así.

Hay situaciones que no sé resolver.

Hay conductas que inicialmente no entiendo.

Hay personas con necesidades que desconozco.

Hay profesionales que tienen conocimientos técnicos que yo no tengo.

Y también puedo equivocarme.

PUNTO DE PARTIDA

Reconocer lo que no sé no elimina lo que sí he aprendido

01 02

Lo que reconozco Lo que también existe

Tengo límites Tengo experiencia

Puedo equivocarme. Llevo años interesado en estos

  • No conozco todos los casos. temas.

No tengo todas las respuestas. He observado muchas situaciones

  • No sustituyo a profesionales diferentes.
  • especializados. He aprendido de otras personas.

Sigo buscando información cuando

  • no entiendo algo.

Lo que me cuesta aceptar es que la edad pueda utilizarse por sí sola para restar valor a todo lo que una persona ha aprendido.

Llevo interesándome por estos temas desde aproximadamente los doce años.

Desde entonces he intentado aprender, observar comportamientos, comprender situaciones y escuchar experiencias de otras personas.

También he visto situaciones muy complejas.

Algunas incluso suficientemente intensas como para enseñarme que detrás de una conducta puede haber muchísimo más de lo que vemos en los primeros segundos.

UNA DISTINCIÓN IMPORTANTE ≠ Ser joven no significa empezar de cero

La edad puede influir en la experiencia acumulada, pero no permite saber automáticamente cuánto tiempo lleva una persona estudiando, observando, practicando o interesándose por un

  • ámbito determinado.

Por eso no pretendo saberlo todo.

Lo que intento es hablar desde lo que he vivido, desde lo que he aprendido y desde aquello que otras personas me han enseñado.

Y cuando aparece algo que no sé resolver, mi reacción suele ser investigar.

Buscar información.

Preguntar.

Comparar.

Volver a observar.

Intentar comprender dónde me he equivocado.

ALGO QUE FORMA PARTE DE MÍ

Lo que no sé solucionar hoy intento entenderlo para tener más herramientas mañana, dentro de seis meses o cuando vuelva a

  • encontrarme con una situación parecida.

17 EXPERIENCIA VIVIDA

Ser autista también puede darme una perspectiva diferente Tener una discapacidad no me convierte automáticamente en profesional, pero tampoco considero que mi propia experiencia deba ignorarse.

Hay otra parte de mi experiencia que considero relevante.

Yo también soy una persona autista.

Eso no significa que pueda comprender automáticamente a todas las personas autistas.

El autismo es extremadamente diverso y mi experiencia personal no representa la experiencia de todo el colectivo.

Tampoco significa que por ser autista pueda sustituir el conocimiento de un psicólogo, un logopeda, un terapeuta, un educador u otro profesional.

Pero sí considero que mi propia experiencia puede proporcionarme una perspectiva diferente sobre determinadas situaciones.

DOS FUENTES DE CONOCIMIENTO

No tienen por qué competir

FORMACIÓN PROFESIONAL

Conocimiento técnico

Evaluación, metodología, herramientas + profesionales, evidencia, experiencia clínica o educativa y conocimientos

  • especializados.

EXPERIENCIA VIVIDA

Conocimiento desde dentro

Saber cómo pueden sentirse determinadas sobrecargas, dificultades de comunicación, inseguridades, bloqueos o necesidades porque algunas de ellas también forman

  • parte de mi experiencia.

=

  • Dos perspectivas diferentes que pueden complementarse cuando existe escucha mutua.

A veces puedo observar una conducta y plantearme posibilidades que nacen de mi propia experiencia.

Por ejemplo, puedo preguntarme si una persona se está apartando porque hay demasiado ruido.

Si está evitando una actividad porque no entiende qué ocurrirá después.

Si aparentemente no responde porque necesita más tiempo para procesar.

Si una reacción que desde fuera parece desproporcionada puede ser el final de una acumulación de estímulos que nadie ha visto.

O si una conducta que parece simplemente problemática puede estar intentando comunicar algo.

ANTES DE JUZGAR UNA CONDUCTA

Algunas preguntas que intento hacerme

01 02 ¿Hay demasiado ruido, luz, movimiento u ¿Entiende qué está ocurriendo y qué ocurrirá

  • otros estímulos? después?

03 04 ¿Estamos dejando suficiente tiempo para ¿Existe alguna necesidad que no está

  • procesar? pudiendo comunicar de otra manera?

05 06 ¿Estamos viendo el inicio del problema o ¿Estamos intentando cambiar la conducta sin

  • solamente su resultado final? comprender antes qué la está provocando?

Eso no significa que mi primera interpretación sea siempre correcta.

Precisamente por eso observo y compruebo.

Mi experiencia puede ayudarme a formular una hipótesis, pero la respuesta de la persona es la que me obliga a revisar si esa hipótesis tenía sentido.

MI PERSPECTIVA

Ser autista no me hace saberlo todo sobre el autismo. Pero vivir determinadas experiencias desde dentro puede ayudarme a hacer preguntas que quizá otra persona formularía de una manera

  • diferente.

Para mí, el escenario ideal no sería elegir entre conocimiento profesional o experiencia vivida.

Sería poder juntar ambas cosas.

Que un profesional pueda aportar lo que yo no sé.

Que yo pueda aportar aquello que he aprendido desde mi experiencia.

Y que ninguna de las dos perspectivas necesite anular a la otra para tener valor.

18 MI MANERA DE APRENDER

¿Qué hago cuando no sé cómo ayudar?

No siempre conozco la respuesta. De hecho, muchas veces la parte más importante empieza precisamente cuando reconozco que todavía no la tengo.

Cuando llego a un lugar nuevo y no conozco a una persona, normalmente no intento construir inmediatamente una estrategia completa.

Primero observo.

Miro cómo se mueve.

Cómo reacciona.

Cómo se comunica.

Cómo interactúan con ella las personas que ya la conocen.

Qué parece funcionar.

Y también intento detectar dónde una interacción parece dejar de funcionar.

MI PROCESO PERSONAL

Construir una estrategia poco a poco No es un protocolo profesional. Es la manera en la que personalmente intento comprender

  • situaciones que todavía no conozco.

01 02 03 04 05

PRIMERO DESPUÉS A TAMBIÉN ENTONCES CONTINUACIÓ Observo Miro las N Busco Creo una interacciones Identifico dónde hipótesis Intento aparece lo que conocer a la Observo el problema Intento funciona persona antes cómo encontrar una Si una forma Intento de decidir qué responden explicación de detectar qué necesita. otras posible que comunicarse, ocurrió antes personas y encaje con lo una actividad de una qué ocurre

después de o una reacción, no que he

  • cada adaptación solamente observado.

interacción. parece mirar la

  • ayudar, reacción final.

intento comprender qué elemento puede estar

  • funcionando.

06 07

CON FINALMENTE PRUDENCIA Reviso mi Pruebo un estrategia cambio Si funciona, Modifico una puedo pequeña mantenerla. Si parte de la no funciona, interacción y intento observo la comprender

  • respuesta.

por qué y

  • cambiarla.

A veces me equivoco.

Y cuando trabajas con personas, un error puede tener consecuencias.

Por eso intento que las pruebas sean pequeñas, observables y reversibles siempre que sea posible.

Especialmente porque sé que la confianza puede tardar mucho en construirse y muy poco en deteriorarse.

CUANDO ALGO NO FUNCIONA

Equivocarme no puede ser el final del proceso

01 Detectar → 02 Parar → 03 Entender → 04 Corregir → 05 Aprender Para mí, aprender a ayudar no consiste en no equivocarse nunca.

Consiste también en detectar cuándo algo no está funcionando y tener la capacidad de modificarlo.

Esto es especialmente importante cuando una persona necesita mucha confianza para relacionarse.

Un error importante puede deteriorar esa confianza y después puede ser muy difícil recuperarla.

Por eso intento observar antes de actuar y corregir rápidamente cuando veo que una estrategia no está funcionando.

MI MANERA DE APRENDER

No necesito demostrar que siempre tengo razón. Necesito detectar cuándo me equivoco, comprender por qué y utilizar ese error para

  • hacerlo mejor la próxima vez.

Y precisamente todo esto me lleva a una de las preguntas más difíciles que me dejó aquella experiencia.

Porque una cosa es preguntarme si tengo habilidades para ayudar a otras personas.

Y otra muy diferente es preguntarme si puedo desarrollar esas habilidades dentro de un sistema profesional en el que yo también necesito determinadas adaptaciones.

  • Después de todo lo vivido, apareció una pregunta que todavía no tengo completamente resuelta.

19 LA PREGUNTA QUE ME QUEDÓ

¿Realmente estoy capacitado para hacer esto? Después de todo lo vivido, esta es probablemente una de las preguntas más importantes que me han dejado aquellas prácticas.

REFLEXIÓN PERSONAL i Lo que explico a continuación es exclusivamente mi opinión y mi manera actual de interpretar lo que viví. Es una reflexión tan válida como puede serlo la de otra persona, sea profesional o no,

  • pero no pretende convertirse en una verdad universal.

A día de hoy sigo preguntándome: ¿realmente estoy capacitado para dedicarme a algo así?

Es una pregunta extraña porque, por una parte, sé que tengo experiencia.

Sé que tengo determinadas habilidades.

Y personas muy cercanas a mí me han dicho en diferentes ocasiones que tengo una capacidad poco habitual para conectar con determinadas personas.

Pero, por otra parte, después de esta experiencia no puedo decir que me sienta completamente seguro de que este sea mi lugar.

Y todavía no tengo una respuesta definitiva.

Tampoco quiero obligarme a tenerla ahora mismo.

UNA DISTINCIÓN QUE NECESITO HACER

¿No puedo hacerlo o no encajo en la manera en que está organizado?

01 02

CAPACIDAD ENCAJE

¿Tengo habilidades ¿Puedo hacerlo dentro

  • para ayudar? del sistema actual?

Aquí veo elementos que Aquí aparecen muchas me hacen pensar que sí más dudas: comunicación, existen capacidades que sobrecarga, inseguridad, podría seguir funcionamiento del desarrollando. entorno y necesidad de

  • adaptaciones.

Y esta diferencia me parece fundamental.

Porque quizá la pregunta no sea solamente si tengo capacidad para ayudar.

Quizá también debería preguntarme en qué condiciones puedo utilizar correctamente esa capacidad sin destruirme por el camino.

Desde mi experiencia, el sistema tal y como lo he conocido no parece estar especialmente adaptado a mi manera de funcionar.

Hay determinadas dinámicas dentro de un centro que me cuesta comprender.

Y no solamente dentro de un centro.

Hay determinadas conductas y maneras de relacionarnos fuera de estos entornos que tampoco termino de comprender.

Eso me hace preguntarme si el problema está realmente en mi capacidad para realizar el trabajo o en la compatibilidad entre mi forma de funcionar y determinadas estructuras profesionales.

LA PREGUNTA REAL

¿Tengo que concluir que no sirvo para esta profesión, o necesito encontrar una manera de

  • ejercerla compatible con mi forma de funcionar?

No lo sé.

Y precisamente porque no lo sé, considero que es una duda que merece ser analizada con calma.

Es posible que en algún momento busque el acompañamiento de un psicólogo para poder valorar esta cuestión desde una perspectiva externa.

No para que alguien decida por mí qué puedo o no puedo hacer, sino para ayudarme a distinguir mejor entre mis capacidades, mis límites, las adaptaciones que puedo necesitar y el tipo de entorno profesional en el que podría funcionar mejor.

NO BUSCO UNA RESPUESTA DE SÍ O NO

  • ¿Qué se me da bien? ¿Qué me cuesta?
  • ¿Qué puedo aprender? ¿Qué necesito adaptar?
  • ¿Qué entorno necesito? ¿Dónde están mis límites?

Quizá después de analizarlo llegue a la conclusión de que este camino no es para mí.

O quizá descubra exactamente lo contrario.

Quizá sí pueda hacerlo, pero necesite hacerlo de otra manera.

Ahora mismo no quiero cerrar ninguna de esas posibilidades.

20 VOCACIÓN Y FUTURO

Si quisiera dedicarme a ayudar,

¿qué profesión encajaría conmigo?

Esta es otra pregunta para la que, sorprendentemente, todavía no he encontrado una respuesta que me convenza completamente.

Si dependiera únicamente de mis ganas, probablemente sí intentaría dedicarme profesionalmente a ayudar de una forma más especializada.

Incluso la terapia es un ámbito que me genera interés porque siento que determinadas partes podrían encajar bastante bien con algunas de mis habilidades.

El problema es que actualmente no me siento preparado para estudiar cualquier formación necesaria sin saber primero cuál encaja realmente con lo que quiero hacer.

Integración social, logopedia, psicología, diferentes perfiles terapéuticos…

Existen muchas profesiones relacionadas con el acompañamiento, la educación, la comunicación y la discapacidad.

Pero yo todavía no tengo claro cuál corresponde exactamente a la forma en la que me gustaría ayudar.

ANTES QUE EL NOMBRE DE UN TÍTULO

Tengo más claro cómo quiero ayudar que cómo se llama la profesión

01 02 Observar Adaptar

Comprender primero qué puede estar Buscar alternativas ajustadas a las

  • ocurriendo antes de intervenir. necesidades de cada persona.

03 04 Acompañar Potenciar

Construir seguridad y confianza sin Explorar capacidades sin imponer objetivos

  • convertir el apoyo en una limitación. que no respeten a la persona.

05 06 Comprender Aprender

Buscar qué existe detrás de una conducta Incorporar conocimiento nuevo cada vez antes de quedarme solamente con lo que se que encuentro algo que todavía no sé

  • ve. resolver.

He intentado preguntar a profesionales qué formación podría encajar mejor con este perfil.

Sin embargo, muchas veces he sentido que la pregunta se evitaba o que no conseguía una respuesta suficientemente clara.

Y eso, en ocasiones, también me ha llevado a preguntarme si algunas personas pueden considerar que, por ser autista, este tipo de profesiones no son un camino adecuado para mí.

No puedo saber si realmente alguien lo piensa.

Sería injusto afirmarlo sin saberlo.

Pero sí puedo decir que esa duda ha aparecido en mi cabeza cuando no he encontrado respuestas claras.

OTRA REFLEXIÓN PERSONAL

¿Qué significa realmente estar preparado?

FORMACIÓN

El conocimiento académico importa Una formación puede aportar teoría, metodología, herramientas, criterios, + supervisión y conocimientos que difícilmente se adquieren únicamente

  • mediante experiencia personal.

EXPERIENCIA

Saber aplicar también importa La práctica permite aprender a enfrentarse a situaciones reales, adaptarse, interpretar respuestas y desarrollar habilidades que no siempre pueden aprenderse

  • únicamente en un aula.

Si dependiera de mí, estudiaría todos los ámbitos que fueran necesarios.

Psicología, comunicación, intervención, educación, conducta, regulación, discapacidad…

No porque crea que necesite acumular títulos para demostrar algo.

Lo haría porque cada formación podría enseñarme cosas que actualmente desconozco y darme nuevas herramientas e ideas.

Al mismo tiempo, sigo creyendo que un papel que acredita que una persona ha estudiado algo no demuestra por sí solo que esa persona sepa aplicar correctamente todo lo aprendido.

Una titulación acredita una formación.

No puede acreditar automáticamente sensibilidad, capacidad de conexión, experiencia práctica, motivación, flexibilidad o vocación.

MI PERSPECTIVA

Para mí, la formación y la experiencia no deberían competir. La teoría puede enseñarte cosas que nunca has vivido y la experiencia puede enseñarte cosas que nunca aparecerán exactamente igual en

  • un libro.

Por eso, si algún día decido seguir este camino, no querría elegir entre una cosa y la otra.

Querría tener ambas.

Formación suficiente para saber qué estoy haciendo y cuáles son mis límites profesionales.

Y experiencia suficiente para saber adaptar ese conocimiento cuando delante de mí haya una persona real y no un ejemplo escrito en un libro.

21 LO QUE ME MUEVE

Para mí, ayudar tiene un valor que va mucho más allá de un trabajo Hay algo que sí tengo mucho más claro: la razón por la que todo esto me importa.

Tengo pasión por aprender sobre estos temas.

Tengo ilusión.

Y muchas veces veo oportunidades donde otras personas quizá todavía no las ven.

Eso no significa que esas oportunidades siempre existan.

Tampoco significa que siempre tenga razón.

Significa que tengo una tendencia muy fuerte a preguntarme si todavía queda algo que podamos intentar comprender, adaptar o mejorar.

LO QUE SIENTO

Mejorar la vida de una persona, aunque sea en una pequeña parte,

  • tiene para mí un valor difícil de medir.

Si pudiera adquirir todo el conocimiento que necesitara para hacerlo correctamente, lo haría.

Si tuviera que estudiar diferentes disciplinas para comprender mejor lo que hago, también.

Porque el conocimiento no me interesa solamente como una forma de conseguir un título.

Me interesa por lo que podría permitirme hacer con él.

Para mí existe una diferencia entre ejercer una profesión únicamente porque necesitas tener un trabajo y ejercerla porque, además, aquello que haces te importa profundamente.

Evidentemente, todas las personas trabajan también para vivir y cobrar por un trabajo profesional es completamente legítimo.

Mi reflexión no pretende juzgar las motivaciones de nadie.

Hablo únicamente de lo que yo buscaría en mi propio camino.

SI ALGÚN DÍA DOY ESE PASO

01 Formación 02 Experiencia

03 Vocación 04 Escucha

05 Autocrítica 06 Respeto

También tendría que aceptar algo fundamental: querer ayudar no significa que siempre vaya a saber cómo hacerlo.

La pasión sin conocimiento puede ser insuficiente.

El conocimiento sin capacidad de revisar los propios errores también puede ser insuficiente.

Por eso, si algún día termino dedicándome profesionalmente a este ámbito, quiero seguir aprendiendo siempre.

22 REFLEXIÓN FINAL

Todavía no sé cuál es mi lugar Quizá esa sea precisamente la conclusión más sincera que puedo extraer de toda esta experiencia.

Después de todo lo ocurrido, todavía no puedo responder con seguridad a la pregunta de si este es el trabajo adecuado para mí.

Hay una parte de mí que piensa que sí.

Porque disfruto ayudando.

Porque me interesa comprender.

Porque cuando consigo que algo mejore siento que todo el esfuerzo ha tenido sentido.

Pero también existe otra parte que recuerda el cansancio, la sobrecarga, la inseguridad y la dificultad para comprender determinadas dinámicas del sistema.

LO QUE ME ACERCA LO QUE ME HACE DUDAR

  • La conexión con las personas. La sobrecarga sensorial.
  • El interés por comprender. El agotamiento mental.

La satisfacción de observar La inseguridad ante mensajes

  • pequeños avances. contradictorios.

Las ganas de seguir aprendiendo. Determinadas dinámicas que me La posibilidad de utilizar mi propia

  • ↔ cuesta interpretar.

experiencia para aportar otra La sensación de que el sistema no perspectiva. siempre contempla que quien acompaña también puede

  • necesitar adaptaciones.

Y quizá por eso mi conclusión no es: «sirvo» o «no sirvo».

Mi conclusión es que todavía tengo que descubrir dónde, cómo y en qué condiciones puedo aportar lo mejor de mí.

También creo que queda mucho por mejorar en determinados sistemas para que las propias personas con discapacidad podamos participar en ellos no solamente como personas que reciben apoyo, sino también como personas capaces de proporcionarlo.

Porque una persona puede necesitar adaptaciones y, al mismo tiempo, tener muchísimo que aportar.

CON LO QUE ME QUEDO

Tener una discapacidad no elimina lo que puedo aportar. Pero tampoco elimina mis necesidades. Si algún día encuentro mi lugar en este ámbito, quiero

  • que exista espacio para ambas realidades.

Esta experiencia me ha dejado dudas, pero también muchas preguntas que considero necesarias.

Me ha hecho cuestionarme qué significa realmente ayudar.

Qué significa acompañar.

Qué diferencia existe entre generar confianza y generar dependencia.

Cómo debería comunicarse una corrección.

Qué valor tienen la formación y la experiencia.

Y qué puede aportar una persona con discapacidad dentro de un ámbito que tradicionalmente la ha situado principalmente en el otro lado de la intervención.

No tengo respuestas definitivas para todas esas preguntas.

Pero precisamente por eso considero importante plantearlas.

UNA ÚLTIMA REFLEXIÓN

Quizá todavía no sepa exactamente dónde terminaré.

Lo que sí sé es que quiero continuar aprendiendo, preguntando, observando y buscando maneras de comprender mejor a las personas.

Si algún día encuentro la formación, el lugar y la manera adecuada de convertir todo eso en una profesión, quiero hacerlo con conocimiento, experiencia, responsabilidad y respeto.

  • Y si algo no sé hacerlo hoy, seguiré intentando aprenderlo mañana.

NOTA FINAL

Esta es una experiencia, no una verdad universal Este artículo recoge mi experiencia personal, mis pensamientos y mi forma de interpretar

  • determinadas situaciones vividas durante unas prácticas.
  • No pretende desacreditar a ningún profesional, centro, trabajador, familia ni persona.

Tampoco pretende establecer cómo debe actuarse en todos los casos relacionados con

  • autismo, discapacidad o educación especial.

Cada persona es diferente y cualquier intervención profesional debe adaptarse individualmente y realizarse dentro de las competencias, conocimientos y responsabilidades

  • que correspondan.

El objetivo de compartir esta experiencia es aportar una perspectiva personal sobre algo que a veces puede quedar invisible: cómo puede vivir e interpretar una persona autista determinadas situaciones cuando pasa de recibir apoyos a intentar participar también

  • en el acompañamiento de otras personas.

derechos reservados Aviso legal

Preguntas frecuentes

¿Una persona autista puede realizar prácticas profesionales?

Sí. Las personas autistas pueden participar en programas formativos y realizar prácticas en numerosos ámbitos. Las oportunidades deben basarse en sus capacidades, intereses y necesidades de apoyo, sin asumir limitaciones por el diagnóstico.

¿Qué adaptaciones pueden facilitar las prácticas a una persona autista?

Pueden ayudar las instrucciones claras, la anticipación de cambios, la comunicación directa, los descansos adecuados y un entorno que tenga en cuenta las necesidades sensoriales. No todas las personas necesitan las mismas adaptaciones.

¿Qué puede aportar una persona autista a un equipo de trabajo?

Como cualquier profesional, puede aportar conocimientos, habilidades, experiencias y perspectivas propias. Es importante valorar a cada persona individualmente y evitar atribuir capacidades universales a todas las personas autistas.

¿Por qué son importantes los testimonios personales sobre prácticas profesionales?

Porque permiten conocer experiencias concretas que no siempre aparecen en las explicaciones teóricas. Ayudan a identificar barreras, apoyos y oportunidades, aunque una experiencia individual no represente a todas las personas autistas.

¿Cómo puede apoyar un tutor de prácticas a un estudiante autista?

Escuchando sus necesidades, acordando objetivos claros, ofreciendo retroalimentación comprensible y facilitando adaptaciones razonables cuando sean necesarias. El apoyo debe respetar la autonomía del estudiante.

Fuentes y contexto

Este artículo es un testimonio personal. Las observaciones del autor no representan a todas las personas autistas ni sustituyen la formación, supervisión o responsabilidad profesional que corresponda.

Fin de la lecturaVolver a la biblioteca →